Samsung ha revisado profundamente la gestión de memoria con OneUI 6, especialmente en los modelos equipados con 6 a 8 GB de RAM. El objetivo es claro: aprovechar el RAM Swap sin perjudicar la reactividad del dispositivo.
El sistema debe equilibrar entre las aplicaciones activas, las pausadas y los procesos invisibles, manteniendo una sensación de estabilidad.
Pero no todos experimentan el uso del RAM Swap de la misma manera: algunos disfrutan de un mejor rendimiento multitarea, mientras que otros sienten que las aplicaciones se recargan más a menudo. En realidad, la agresividad del RAM Swap depende de un conjunto de parámetros internos que Samsung ajusta según la carga del teléfono, el chip utilizado, el tipo de almacenamiento e incluso la temperatura.
A diferencia de Android «stock», OneUI 6 utiliza una adaptación propia del mecanismo zRAM.
Samsung no solo comprime una parte de la RAM: evalúa continuamente el estado de los recursos para determinar cuándo mover ciertos bloques al almacenamiento.
Las variables monitoreadas continuamente:
Cuando se supera un umbral interno, OneUI mueve prioritariamente:
Este funcionamiento da la impresión de un smartphone más estable, pero también puede producir el efecto contrario cuando el almacenamiento está demasiado solicitado. Ahí es donde se manifiesta la agresividad del RAM Swap.
El RAM Swap depende completamente del UFS del smartphone.
Cuanto más rápido es el almacenamiento, más discreto es el swap.
Cuanto más lento, más visible se vuelve la experiencia.
OneUI 6 utiliza una detección automática del tipo de almacenamiento:
En los modelos de gama baja/media, el algoritmo compensa la lentitud del almacenamiento vaciando más a menudo las apps en segundo plano en lugar de extender demasiado el swap.
Esto explica la presencia de recargas más frecuentes en algunos Galaxy A.
OneUI 6 integra un gestor automático llamado RAM Plus.
Este determina la cantidad de swap asignada: 2 GB, 4 GB, 6 GB o 8 GB.
Lo que pocos usuarios saben:
Cuanto más alto es el valor, más compensa el sistema vaciando las aplicaciones intermedias.
En resumen:
El mejor ajuste depende del modelo:
Samsung ha calibrado OneUI 6 para asegurar que los modelos menos potentes conserven una sensación estable sin saturar el swap.
La gestión de memoria no solo depende de la RAM: la temperatura juega un papel importante.
Cuando el smartphone se calienta:
Resultado:
Durante una sesión prolongada (juego, videos, GPS), las aplicaciones se recargan más a menudo.
No es un error: es el sistema que busca mantener el dispositivo a un nivel térmico estable.
Algunas apps consumen mucha memoria, especialmente:
OneUI 6 aplica una jerarquía interna:
Este comportamiento explica por qué algunas aplicaciones sociales se recargan más a menudo que simples utilidades.
Aunque OneUI gestiona todo automáticamente, varias optimizaciones permiten obtener una gestión de memoria más cómoda.
Estas herramientas fuerzan el cierre de apps y agravan el swap innecesariamente.
El swap depende del almacenamiento. Un dispositivo saturado se ralentiza y purga más a menudo las apps.
Samsung mejora regularmente la agresividad del gestor de memoria a través de OTAs.
Los Galaxy S22, S23, S24 y Fold se benefician de:
Gracias a ellos, el sistema utiliza el swap de manera mucho más discreta, casi invisible.
En estos modelos, OneUI 6 mantiene las aplicaciones en segundo plano mucho más tiempo, incluso cuando superan los 1,5 GB cada una (TikTok o Chrome, por ejemplo).
Samsung ajusta la agresividad según la potencia del teléfono para encontrar un equilibrio coherente.